Lo que veo me atrofia, lo que esta ahi me enmudece, a pesar de mi convicción, me restringe su malevolencia.
No puedo cerrar mis y la frustracion en mi crece, mi cuerpo se enternece y se va escapando de mi la valentía.
No puedo cerrar mis ojos y nace en ellos la nostalgia, la tristeza de mi ser se apodera; ahora no puedo más que llenarme de impotencia.
No puedo cerrar mis ojos, pues una gigantesca ola de razones me golpea, no puedo concebir la verdad como posible y la realidad cada vez me parece más absurda.
No puedo, aunque mi alma me lo suplica, mis ojos cerrar; estaciada esta mi voluntad, abolida mi serenidad y estancada mi esperanza.
La oscuridad sería mi falso y cobarde refugio, pero no puedo y no puedo y aún si mi cuerpo etuviera vacío y mi vitalidad perdida, cerrar mis ojos jamas podría.
08/12/06 ·
·
Autor:
juan ·
Lo que veo me atrofia, lo que esta ahi me enmudece, a pesar de mi convicción, me restringe su malevolencia.
No puedo cerrar mis y la frustracion en mi crece, mi cuerpo se enternece y se va escapando de mi la valentía.
No puedo cerrar mis ojos y nace en ellos la nostalgia, la tristeza de mi ser se apodera; ahora no puedo más que llenarme de impotencia.
No puedo cerrar mis ojos, pues una gigantesca ola de razones me golpea, no puedo concebir la verdad como posible y la realidad cada vez me parece más absurda.
No puedo, aunque mi alma me lo suplica, mis ojos cerrar; estaciada esta mi voluntad, abolida mi serenidad y estancada mi esperanza.
La oscuridad sería mi falso y cobarde refugio, pero no puedo y no puedo y aún si mi cuerpo etuviera vacío y mi vitalidad perdida, cerrar mis ojos jamas podría.
16/06/06 ·
·
Autor:
juan ·
La angustia que enternece mi ser
desvanece la potencia que la vida misma me da, de permanecer ante enormes insistencias de una pestilente oscuridad devoradora de sueños, quien cada día que pasa, más me envuelve entre sus estrepitosas y apestosas alas negras, convirtiendose en una gigantesca sombra que nunca deja de respirar friolentamente en mi cuello con un petrificante aire de mortandad que me seduce y me atrae hacia estos estruendosos caminos que, aunque peligrosos y malignos, me prometen el fin de mi infelicidad, del desespero que me agovia y de la imposibilidad de satisfacer mi corazón, aunque solo sea con utopías o ilusiones de seda. Pero no puedo continuar, la confusión me aturde, me invaden el coraje y la cobardía y me siento vulnerable e indefenso, siento que me hundo en un inmenso frio que carcome mi piel lentamente y sin piedad, entonces yo solo puedo sufrir y así sentir y luego despertar en la soledad para arrodillarme desconsoladamente ante la vida sabiendo que volvera a abofetearme para despertarme y seguir soñando.
15/05/06 ·
·
Autor:
juan ·