Lo que veo me atrofia, lo que esta ahi me enmudece, a pesar de mi convicción, me restringe su malevolencia.

No puedo cerrar mis y la frustracion en mi crece, mi cuerpo se enternece y se va escapando de mi la valentía.

No puedo cerrar mis ojos y nace en ellos la nostalgia, la tristeza de mi ser se apodera; ahora no puedo más que llenarme de impotencia.

No puedo cerrar mis ojos, pues una gigantesca ola de razones me golpea, no puedo concebir la verdad como posible y la realidad cada vez me parece más absurda.

No puedo, aunque mi alma me lo suplica, mis ojos cerrar; estaciada esta mi voluntad, abolida mi serenidad y estancada mi esperanza.

La oscuridad sería mi falso y cobarde refugio, pero no puedo y no puedo y aún si mi cuerpo etuviera vacío y mi vitalidad perdida, cerrar mis ojos jamas podría.